Hace ya casi un año que te fuiste

0
Hola Laurita,

Hay Dios mío, yo no sé si esto sea bueno para mi salud mental, tal vez es terapia. Tú misma podrías haberte reído de mí, aunque no sé, te conocí tan bien, que posiblemente puedo decir que, te hubiera agarrado la loquera y hubieras dicho que sí es buena idea. Depende como me hubieras percibido, porque siempre tenías ese algo, una empatía cabrona conmigo, la cual, te permitía saber qué era lo que me pudiera hacer bien.

Hace ya casi un año que te fuiste, te confieso que ni siquiera sé exactamente qué día fue, el 7 o 5 de julio de 2020 no sé. Pero como duele, hoy sentí la necesidad de hacerte un correo, pero para mí mismo, donde yo pudiera escribirte. ¡Qué tiempos aquellos mi Laurita! Fueron años de estarnos escribiendo sin mesura, con un chingo de confianza y complicidad.

Pocas veces lloro Laura, pero estar escribiéndote y saber que nunca recibiré una respuesta está cabrón. Bueno... ya el último año no fue así como que tú dijeras, ah que puntual me respondiste, siempre pienso en un día sentarme a leer todos nuestros correos, pero la vida no se detiene amiga. Siempre me estoy moviendo. Un ejemplo de esto, son las fotos que tengo, es decir, me pongo a pensar, tengo 40.000 fotos guardadas (una exageración), las cuales, planeo ver un día que esté viejito sentado en una poltrona, pero quien sabe Laurita, la vida no se detiene, todos nos estamos moviendo con algo más en mente, nos mueve la necesidad de vivir, hasta que después ya no, como tú, pinche Laura que te atreviste a irte tan rápido.

La muerte te agarró por sorpresa, que lástima que no pudiste hacerme saber todo lo que estabas pasando. Te felicité el 22 de junio, un día posterior a tu cumpleaños, confiado en que no te ibas a enojar. No recibí tu respuesta, pero igual seguía yo tranquilo, tú jamás te enojabas cuando se me olvidaba y es que, la realidad era, que esta ocasión las cosas estaban muy diferentes, ya estabas muy enferma. Ese lunes te tuvieron que llevar al hospital.

Yo tan tranquilo, por mi parte. Sin saberlo. A los días, si me extrañó seguir sin saber de ti, sin saber cómo te había ido en tu cumpleaños. El 31 de junio, te envié un meme por WhatsApp, muy gracioso, yo sabía que te iba causar mucha risa. El meme decía: "Este es mi libro favorito... las mil y un maneras de estar chingando", jejeje algo así. Hasta lo leo en mi mente con tu voz.

Tampoco recibí respuesta. No habías visto mis dos últimos mensajes. No recuerdo ni como me enteré que habías muerto, creo que vi una publicación en Facebook. De inmediato, le pregunté al Rogelio, le mandé mensaje al Humberto, nombre Laura ese día fue un relajo, haciendo llamadas al Hugo, a la huevo, a la huihuishu, la María Félix y quien sabe quién más. Pero antes de hacer esas llamadas, por fin, me respondió el Rogelio y me dijo que tu papá también tenía 1 mes de fallecido, tu mamá y tu hermano habían estado o estaban en el hospital. Todo por el maldito COVID. ¡No puedo creerlo! No me dijiste nada "pinchi", ¡Que bárbara!, ¡Cómo es que no estás aquí para reclamarte y ya después te vuelves a morir si quieres, desgraciada!

Pero bueno, ya hablando en serio, que triste saber que tus últimos meses estuviste yendo y viniendo con tanto enfermo en tu familia, ya te imagino dejando la vida sacándolos adelante, literal. Qué triste mi Laurita, lo siento tanto.

Tu paso por mi vida, me dejó mucho. Tu compañía fue muy importante para mí, en mis veintes y casi todos mis treintas. Fuiste una amiga incondicional, compartimos primero trabajo y luego aventuras, fiestas, aficiones, hobbies, reflexiones, desveladas y mucho más, pero lo mejor, lo más grandioso fue cuando compartimos el hogar tantas veces.

¡Conocerte tan bien! Como si fueras, de verdad, mi familia de sangre. Te quedabas a dormir con nosotros en el depa en Obregón, luego te viniste a Mazatlán, compartimos el depa del trabajo, la mansión, viviste en casa de mis padres como cualquiera de mis hermanos, me quedé tantas veces a dormir en tu casa viendo series, momentos tan agradables mi Laurita. Gracias a ti, también conocí a gente muy valiosa, me encanta cómo son tus amigos, es como si se mimetizaran contigo, ¡Es genial!, ¡A huevo!, ¡Oh sí!, ¡Me quiero volver chango!, decías tú.

¡Te extraño! Extraño trabajar contigo, extraño vivir contigo. Extraño, tener aventuras contigo, extraño ver series contigo, ¿Te acuerdas cuando estábamos viendo la serie de Sobrenatural? ¿Y que nos dio miedo y que ya jamás la quisimos ver? Qué risa.

Ese es el motivo por el que hice este correo, planeo escribirte seguido y no sé, al final podré compartir todo esto con mis hijas, con alguien más que le haga bien saber lo que aquí está escrito, o sencillamente lo mantendré para mí, quizá hasta escriba un libro con todas estas memorias que tengo, porque eso de buscar alternativas para obtener ingresos pasivos es lo mío. Y las regalías, resultan algo atractivas.

Hoy pasé un momento desagradable y tu recuerdo me ayuda. Digo, no es tan grave, es solo incomodidad de estar donde estoy ahorita, por eso, creo que no vale la pena ni mencionarlo y antes de quejarme, lo veo como un ejercicio de paciencia y me mantengo ocupado en cambiar mi situación sin que eso represente enfrentamientos innecesarios con otras personas, ¡El pleito ni ganado es bueno! hashtag "Frases de mamá".

Laurita, tu muerte en particular, me enseñó a valorar más la vida. Soy más práctico, dejo ser a la gente y me ocupo de construir el entorno que quiero a mi alrededor sin tanto rollo.

A pesar de que me conocías tan bien, me quedé con muchas ganas de decirte tantas cosas, sobre todo que supieras mi secreto mejor guardado, el cual, posiblemente ya sabías.

Descansa en paz, amiga mía. Te amo con todo mi corazón.

MT

Tal vez te interesen estas entradas

No hay comentarios