Recuerdo los inicios de las computadoras y del internet

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 Qué tal Laurita,


Recuerdo los inicios del internet, pero ¿Qué digo del internet?, más bien, los inicios de las computadoras. Que tiempos aquellos en que yo iba a la secundaria cargando una máquina de escribir para el taller de mecanografía.

Era el año 1994, cuando salí de la primaria. Nunca había visto una computadora, a pesar de que las computadoras ya se usaban, es decir, ya había estudiantes de preparatoria y de universidad especializándose en programación, es más, en la ciudad de Mazatlán, ya existía un Centro de estudios técnicos en computación, pero todo eso, era muy ajeno a mi vida. ¿Quién diría que, casi 15 años después, yo sería el Director de ese instituto de capacitación? Justo el lugar donde nos conocimos tú y yo.

Durante los tres años que estuve en secundaria, no se hablaba de computadoras. No recuerdo ninguna conversación al respecto en el salón de clases por parte de algún maestro, nunca me dejaron una tarea para investigar, es más, no existía Google tampoco. Yo creo que los maestros de esa época, estaban renuentes a involucrarse con la tecnología que los estaba alcanzando.

Lo que sí recuerdo es que mi hermana, siendo dos años mayor que yo, entró a la preparatoria, el CETIS, justo el mismo año en que yo pasé a segundo de secundaria. Ahí empiezan mis primeras experiencias con las computadoras.

El bachillerato técnico que ofrecía el CETIS incluía la especialidad en computación, y como se estaba poniendo de moda todo eso de las computadoras personales, supongo yo, ella decidió escoger esa especialidad de entre las demás que había, tales como, contabilidad y administración. Ahora que lo pienso, si mi hermana hubiese elegido cualquiera de las otras especialidades, tal vez, yo sería contador público o administrador de empresas, pues, la verdad es que yo no tenía mucha conciencia en ese entonces sobre lo que quería, es decir, que mis padres decían: "Ahí está tu hermana, pues tu también vas para allá".

Bueno, regresándome un poco a mis primeros acercamientos con las computadoras, recuerdo acompañar a mi hermana a hacer sus tareas en el único cibercafé que existía en ese tiempo, el ITECA, todavía me acuerdo del nombre, tomábamos el camión y estaba como a 20 minutos de distancia. Es increíble como cambian los tiempos, luego hubo cibercafés por todos lados y bien baratos.

Ella rentaba una computadora y se ponía a trabajar en su tarea, mientras yo la veía teclear con esa rapidez que la caracterizaba, pues ella, al igual que yo, hasta la fecha, no necesitamos ver el teclado para escribir, todo gracias a la preparación que tuvimos en la secundaria. Aprendimos mecanografía de forma tradicional, teniendo que entregar trabajos sin ningún tachón y hasta nos tapaban los ojos en los exámenes, pero ese es otro cuento, que si bien es cierto, ahora agradezco.

En fin, se usaban los disquettes de 3 1/2, ¡Que suplicio! - dijeras tú, porque de la nada se dañaban y perdías todos tus archivos. La pobre de mi hermana, en una ocasión que la acompañé, después de haber estado escribiendo su tesis de la prepa por horas, se le borró todo. ¡Que estrés! Fue algo insólito, pero es que, así era antes, incluso el Word fallaba, es decir, se trababa mientras estabas escribiendo y se borraba todo lo que llevabas escrito. No había autoguardado automático, además en ese entonces, preferías ir guardando en el disquette, en lugar, de guardarlo primero en el disco duro de la computadora y luego copiarlo al disquette, porque ese proceso era muy técnico, no era sólo copiar y pegar como ahora que además, se pasa en 3 segundos. ¡No! Ese proceso duraba hasta 10 minutos y en el inter se dañaba el disquette. Era realmente frustrante.

Era 1997 y yo entré a primer año de preparatoria, mi hermana en tercer año. Computación era también mi especialidad, pues como dije, ahí me tocó llegar, sin embargo, aunque la preparatoria contaba con un centro de cómputo, la verdad es que, en primer año, no lo usábamos mucho.

Ya iniciaba el internet. Otro recuerdo que tengo de esos años en relación a las computadoras y el internet, era que estaba de moda la caricatura de Dragon Ball, ¡Wow! Yo realmente estaba traumado con eso, dibujaba los personajes y buscaba las imágenes en internet cada vez que iba con mi hermana a hacer sus tareas al ITECA, todavía, único cibercafé en la ciudad. Yo ya no me quedaba viendo, ya rentaba una computadora para mi, usaba el Paint para divertirme, que cosas.

Una vez, me agarró tanto el brete de ir a ver esas imágenes increíbles de Dragon ball en las computadoras del ITECA, que me llevé a un vecino caminando hasta allá, caminamos durante unos 40 minutos de ida, estuvimos una hora viendo imágenes (porque en aquellos tiempos ni videos había) y finalmente, nos regresamos bien contentos caminando por todo lo que le había enseñado.

Cuando entré a la Preparatoria, comenzaron mis acercamentos con las computadoras, eran Pentium V, lo más actual, las computadoras tenían Windows 3.1 y trabajabamos mucho la programación en MS-DOS, esa pantalla negra donde se escribían "comandos" para que la computadora hiciera ciertos procesamientos que estaba aprendiendo a programar, tales como, sumar dos números, multiplicarlos, restarlos, desplegar mensajes, formatear disquettes, crear particiones en el disco duro, por mencionar algunos. Era el año 1998.

Mi hermana ya había hecho unos programas en lenguaje Clipper, el cual, permitía colorear la pantalla para simular ventanas, era emocionante lograrlo. Recuerdo que ella programó toda una biblioteca, donde se daban de alta libros, los eliminabas, los consultabas y los modificabas. También, el sistema permitía emitir reportes impresos. ¡Lo mejor!

A mi también me tocó hacer ese tipo de programas en Clipper, la verdad yo estaba enamorado de la maestra, hasta la dibujé en mis cuadernos, pero lo más curioso es que la maestra cada año dió a luz a un hijo, así que la tenía dibujada con su pancita de embarazada. Esos cuadernos los guardé por años, tenía una técnica excepcional para enseñar a programar, y yo también, tenía mi propia técnica para aprender. Cómo me han hecho falta esos cuadernos ahora que me dedico a hacer video-tutoriales en Youtube.

En ese mismo año, 1998 me compré mi primera computadora y tener una PC en casa era algo fascinante, y con todo lo que yo sabía, esa computadora me sirvió una infinidad. Aparte, comenzaba el internet y se necesitaba una conexión telefónica para conectarse. La única compañía proveedora de servicio de internet, a la cual, yo tenía acceso era AOL México.

Venían CDs para conectarse por unos 15 días dentro de algunos productos, como cereales y otros. Empezaba Pablo Montero su carrera y recuerdo muy bien, que en uno de esos discos de AOL venía también un disco de este artista, que en ese entonces era una promesa musical muy parecida a Alejandro Fernández. Hoy en día poco más de 20 años después, Él ya es un cantante reconocido.

Esos CDs valían oro, y yo los tenía. Me conectaba al internet a cada rato que podía, para ver imágenes de mis caricaturas favoritas y por supuesto, también veia contenido para adultos, por qué no admitirlo, en ese entonces yo estaba en tercero de preparatoria, ya tenía la hormona alborotada (Tenía 17 años). Pero todo el contenido era más que nada en imágenes. Recuerdo que en ese entonces me gustaba mucho ver imágenes en secuencia que contaban toda la historia del encuentro erótico. ¡Wow! De todo lo que se perdían los que no contaban con una PC. También pienso en las generaciones anteriores, pero luego se me viene a la mente que ellos contaban con los libritos vaqueros, donde se mostraban unas imágenes suficientemente explícitas.

Disfruté mucho del inicio de las computadoras, aprendí a usarlas bien, y eso me ha ayudado mucho en mi vida personal y profesional, de hecho, he sido destacado cuando se trata de computadoras y aparatos electrónicos en general. Creo que fue una buena elección haber estudiado Ingeniería en Sistemas Computacionales.

A partir del año 2000, se decía que las nuevas tecnologías cambiarían nuestra sociedad y vaya que lo han hecho y relativamente rápido. Una vez que las compañías comenzaron a dar servicio de internet por cable, por fibra óptica y luego por señal inalámbrica, las cosas se han vuelto más accesibles. Sin dejar de mencionar la evolución de los celulares.

La vida es tan corta que no se que tanto me tocará ver, pero lo que hoy tenemos es muy útil. Te seguiré contando mientras pueda hacerlo.

Saludos,

MT


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